Friday, December 28, 2007

Un cartel de Feliz Navidad

Paseé por la plaza del Ayuntamiento, y al principio no reparé en el cartel, la calle estaba llena de gente que salía de los comercios con las últimas compras, bolsas y prisas, la temperatura era ideal para ser finales de diciembre, pero de repente y siendo honesto, la razón que me impulsó a fijarme en el cartel, fue una hermosa mujer que estaba justo delante de él. Ella desapareció por ensalmo y el carte apareció, era un cartel insulso, con letras rojas, y el mensaje era de lo más corriente, "Feliz Navidad y prospero año nuevo", salvo por el pequeño detalle de que estaba escrito en danes, cosa por otra parte corriente, salvo por el pequeño detalle que estaba en Valencia y que el final del mensaje estaba personalizado con mi nombre, Jans...

Cruzé en dos zancadas los cuatro o cinco metros que me separaban, de la tienda en cuyo escaparate estaba fijado el cartel, era una relojería pequeña y acogedora. Nada más entrar, me sorprendí al verme al otro lado del mostrador, era yo mismo, quizás un poco mayor, quizás un poco más cansado, pero no cabía lugar a las dudas, era yo mismo. Y ese yo mismo me sonría de forma burlona, sin articular ninguna palabra, y yo al otro lado incapaz de abrir la boca. Me miró y en un perfecto danes, volvió a repetir el mensaje del cartel...era mi misma voz, la voz que había oído en alguna grabación o en el mensaje del contestador. Sólo pude contestar un gracias, lento y asonado. El hombre que era idéntico a mi me extendió un papel, un papel blanco con la letra de un coleguial, un papel que él(suponiendo que él fuera yo)y yo conociamos bien, mi declaración de vida cuando tenía 12 años y escribió mis propositos, ese hombre que miraba con mis ojos hizo un ademán de entregarmelo y extendió su mano, mientras decía "Deberiamos cumplir lo que pone aquí ya ¿no?"....

El dueño de la relojería me miró sorprendido y yo más a él, mi otro yo había desaparecido y ahora un amable anciano con bigote me sonreía mientras decía "Señor, disculpe no le entiendo, nunca he hablado idiomas", miré otra vez el cartel y ahora el mensaje aparecía en un perfecto y átono castellano, me disculpé y salí de la tienda, mientras el hobmre me acompañaba con la mirada, salí...y a mis espaldas se oyó otra vez mi voz ..."Glædelig Jul og et godt nyt år, Jans", me di la vuelta rápidamente esperando encontrar a mi otro yo, pero ahora era el amable anciano el que me sonría burlón...

Me perdí entre las callejas del barrio del Carmen y sin querer pensar más en el episodio pero esta mañana el papel ha vuelto a aparecer en mi almohada...
Posted by Kenzo Tomochu at 14:50:16 | Permanent Link | Comments (0) |

Sunday, December 23, 2007

Y de repente se acabó...


Supe que todo había acabado cuando se acercó, desde lejos ya un simple gesto de su cara la delataba...cuando llegó a mi lado, sus ojos miraban al suelo, su boca se cerraba nerviosa, y la nariz le aleteaba nerviosa. Sabía que mi oportunidades se desvanecían, a cada inspiración de su nerviosa nariz.

La abrazé, con fuerza, con amor, la cogí de la mano y la besé la mejilla, no había porqué hablar, ni porqué obligarla a que me tuviera que explicar sus razones...la volví a abrazar fuerte y me marché...ella se perdió en el horizonte, mientras mis piernas corrian todo lo rápido que podían. Ella se llamaba Susana, yo me llamaba como hoy, pero era más joven quizás demasiado...

Dos años más tarde volví buscando cualquier rastro de ella, y sólo encontré un árbol con su nombre, sólo encontré una piedra roja...me comí un helado en la heladería donde ibamos juntos, pero ella no apareció...

Se llamaba Susana, y a veces pienso que era producto de mi imaginación...cuando visito ese mar tan tranquilo, la añoro y sin embargo la recuerdo sin nostalgia...
Posted by Kenzo Tomochu at 22:53:21 | Permanent Link | Comments (0) |

Tuesday, December 18, 2007

Busca a una mujer desconocida


Busca a una mujer desconocida, pero esta mujer tiene nombre y apellidos, y más de una  ilusión, esta mujer desayuna por las mañanas café con leche largo de leche y dos magdalenas.

Esta mujer alguna vez se cruza con el narrador por la calle, esta mujer siempre tiene prisa, pero lleva dos billetes de diez euros en el bolso, insuficiente para coger un taxi, suficiente para otro café. Lleva el mismo libro de tapas forradas con papel de periódico, aunque nunca lee más de dos páginas seguidas.

El narrador la ha mirado siempre a hurtadillas pero lo suficiente para saber que tiene un lunar bajo el ojo derecho, sonrisa gioconda y un pelo que se alborota al viento. No conoce su nombre, ni su anhelo secreto.

Este hombre merece encontrarla, ella merece ser encontrada. Mañana es martes y todos los martes el narrador usa bufanda naranja. La mujer desconocida no lo sabe, pero si lo supiera y quisiera conocer al narrador, ella llevaría un abrigo verde.
Posted by Kenzo Tomochu at 00:09:50 | Permanent Link | Comments (0) |

Friday, December 14, 2007

Tic, tac, tic tac...se terminó


Hoy hace un año que descubrí que todo había muerto, un viernes de diciembre como hoy, un viernes tú volviste a casa enamorado de otro. Sabiendo que todo había terminado, y yo lo supe por el tono de tu voz, pero esperaste más de cinco días para contarmelo.

Y yo contando los minutos, esperando que me lo contaras, en el pasillo de los desahuciados, sabiendo que no había esperanza.
 
Y cinco días más tarde esperaste para llamarme cuando mi avión acababa de aterrizar, y lo que esperaba que fuera una larga y dura conversación, se resumió en dos palabras: "Se terminó". Y ahora estoy sentado en el mismo sofá que hace un año, ya sólo me quedan cinco días, para cerrar mi ciclo, el ciclo que empezo con esas dos palabras: Se terminó...

Ahora miro en perspectiva este año, y me han pasado tantas cosas, que me extraña que haya tenido tiempo para recordarte pero así ha sido.

Conocí a una mujer en un avión y perdí mi coche en un atentado y no me dolió. Me perdí entre las montañas del Atlas y me acabé encontrando a mi mismo.Conocí a Dee McG, la persona más creativa que conozco, la gran padilla fuimos capaces de navegar  por Ibiza, volvimos a la realidad más amigos, David se marchó a encontrarse o a encontrar el amor, no lo tengo muy seguro.
 
Y yo me enamoré de una canción, de un libro, de unos pies descalzos y de una sonrisa más de mil veces en este año. Intenté volver más de dos veces a Christianhavn, sin ser capaz, y hoy cuando me siento en el mismo sofá, recuerdo pequeños momentos a tu lado, pero la nostalgia desapareció o se esfumó, o a lo mejor la confundí con el dolor.

Un día me preguntaste ¿Crees que seriamos capaces de vivir separados?, hoy ves que sí, y lo más probable es que para el resto de la eternidad, el eco de tus últimas palabras "Se terminó" marquen la distancia de nuestra relación.
Posted by Kenzo Tomochu at 21:10:00 | Permanent Link | Comments (0) |

Tuesday, December 11, 2007

Un hombre puede fortalecer su caracter, pero nunca perderá su mediocridad...


Gritó dos veces, pensando que asi se le oiría mejor...pero solo demostró su torpeza

Golpeó la puerta queriendo mostrar su ira pero todos se rieron de él...

Al final no pudo encontrar ni la manera y la profundidad de mensaje que los demás esperaban de un líder de su supuesto carisma.

Decepcionó a muchos, pero lo que más le dolió es defraudarse a si mismo, y sentirse tan vacio...pero asi había sido durante mucho tiempo....y cualquier atisbo de  mejora había sido en balde...nunca sería capaz de liderar a aquellos impetuosos jovenes...

Cuando finalmente se sentó en la silla y dejó a los demás hablar, se dió cuenta que nunca sería capaz de alcanzar la altura intelectual del debate que estaba presenciando...

Se dejó caer sobre el respaldo de la silla, empequeñeciendo cada vez más a los ojos de los demás, hasta casi convertirse en una mota minúscula de polvo...y lo peor para él es que nadie le echo de menos.

Posted by Kenzo Tomochu at 18:34:31 | Permanent Link | Comments (0) |

Saturday, December 08, 2007

Luna la florista


Todas las mañanas paso por delante de su floristería, esperando que se fije en mi. Ella es pelirroja y se llama Luna. Lo averigué porque una señora la llamó así el último día que entré a comprar una rosa.

Y es que todas las semanas entro y compro una rosa, solo como un pretexto para poder mirarla y hablar con ella. Luna la escoge con dulzura y la envuelve en un celofán trasparente. Siempre me despide con las mismas palabras, "espero que le guste, y hasta la próxima rosa".

No sé en que rosa, me atreveré a hablar con ella, en que rosa le diré que todas las rosas que he comprado son un pobre excusa para seguir viendola. La miraré a la cara y la diré que la quiero...


Posted by Kenzo Tomochu at 17:20:50 | Permanent Link | Comments (0) |

Thursday, December 06, 2007

Las lágrimas huelen a limón amargo y sal...


Las lágrimas me huelen a limón amargo y a sal, el miedo me sabe a cebolla, lentamente voy bajando las escaleras, detrás de mi se quedan todos mis recuerdos y tus olores.

Prometiste que volverías, que otra vez entrarías por la puerta con el vestido de gasa, el pelo suelto, tu olor a melocotón...tus pies descalzos, tu andar de gato, el suelo frío...cuando cerré la puerta, los momentos se volvieron de repente, tu imagen, el frío, el sabor del limón al besarte ¿Nunca volviste?

Durante un año estuve desgranando momentos de esa noche en mi cabeza, mis manos recorrían tu cuerpo invisible, por la noche tumbado en el suelo intentaba atrapar tus pisadas, y recordar ese momento mágico.

El frío del suelo no me dejaba pensar en otra cosa que el sabor del limón, en tu cara, en tu voz, y en tu sonrisa, durante todos días he soñado contigo y pensado en ti
 
¿Es que no me has echado de menos? Ahora nada me importa, ahora ya sé que no vas a volver, y las lágrimas me huelen a limón amargo y sal

(esta historia comienza en  http://espumosos.blog.com y se títula el equilibrista y los bigotes del gato)
Posted by Kenzo Tomochu at 17:21:46 | Permanent Link | Comments (0) |

Monday, December 03, 2007

Quiero que sepas...

Me gusta cocinar pequeñas obras de arte sofisticadas
No me gusta recojer el desastre en el que se convierte la cocina

Me gusta que mi hijo diga que su "papa" le ha enseñado a jugar con la imaginación
No me gusta que un día me convierta en el señor que le prohibe todo lo que le apetece

Me gusta ir a pescar con mi padre
No me gusta haber olvidado donde deje la caña

Me gusta pensar que mi trabajo es ideal
No me gusta tener que explicar porqué

Me gusta Benedetti
No me gusta que todo el mundo lo recite

Me gusta viajar
No me gusta el viaje de vuelta

Me gusta recordar que a mi mejor amigo lo conozco desde hace más de 25 años
No me gusta que se haya ido a vivir tan lejos

Me gusta estar con la gente que quiero
No me gusta que les hagan daño

Me gusta jugar al gato y al ratón
No me gusta ser el ratón

Me gusta comunicarte
No me gusta que cuando te llamo comuniques

Me gusta que sepas que la puerta esta abierta
No me gusta que entres sin llamar

Posted by Kenzo Tomochu at 22:24:36 | Permanent Link | Comments (0) |

Sunday, December 02, 2007

Las razones para amar


Hace un año nació mi sobrino Jorge, que era Irene hasta el mismo momento de asomarse a la vida, cosas de ginecologos. Hace un año, cuando nacía Jorge yo estaba al lado de Iben, abrazados viendo una película y hablando de un amor compartido y eterno.

Ayer Jorge celebró su cumpleaños gateando, y empezando a atreverse a dar sus primeros pasos. Supongo que Iben, estaría en esta tarde de sabado, abrazado a Claus, viendo una pelicula y hablando de un amor compartido y eterno.

Dee McGuinness me avisó que es necesario pasar por todas estaciones y todos los día de un año solo, para ser capaz de hibernar los recuerdos que viviste, que tuviste al lado de la persona amada. La metafora de Jorge comenzado a dar sus primeros pasos, en cierta medida se parece a mi, gateando y dando mis primeros pasos, yo solito.

Me espera el último mes, para terminar el "proceso McGuinness", este mes todavía tiene sus propios recuerdos, tiene las últimas coletadas de mi vida a su lado.

Ahora estoy sentado en una mañana de domingo desgranando estos recuerdos, recordando en mi cabeza las luces navideñas de la avenida Stroget, el mercadillo de Nyhavn, tomar glogg y encender la vela navideña el primer día de diciembre y esperar que se consuma el día de nochevieja.  

Compartir todo esto todavía en mi cabeza me hace recordar que me espera un mes de diciembre agridulce. Espero que este año, mi coche no se convierta en amasijo de hierros por un atentado terrorista una mañana de diciembre. Este año, no me queda otro ejemplar del libro de Amar para regalar.

Voy a disfrutar sin nostalgias de todos estos recuerdos, antes de meterlos en mi cajita de los recuerdos y cerrarla.

Y a ti que me lees, o que no me lees te diré , no diré las razones que tienes para amarme, pues no tienes ninguna. La razón de amar es el propio amor. Y el amor es un arte que exige creatividad y esfuerzo. No se puede reducir a una sensación agradable cuya experiencia está en manos del azar.
Posted by Kenzo Tomochu at 10:28:05 | Permanent Link | Comments (0) |