Un cartel de Feliz Navidad
Cruzé en dos zancadas los cuatro o cinco metros que me separaban, de la tienda en cuyo escaparate estaba fijado el cartel, era una relojería pequeña y acogedora. Nada más entrar, me sorprendí al verme al otro lado del mostrador, era yo mismo, quizás un poco mayor, quizás un poco más cansado, pero no cabía lugar a las dudas, era yo mismo. Y ese yo mismo me sonría de forma burlona, sin articular ninguna palabra, y yo al otro lado incapaz de abrir la boca. Me miró y en un perfecto danes, volvió a repetir el mensaje del cartel...era mi misma voz, la voz que había oído en alguna grabación o en el mensaje del contestador. Sólo pude contestar un gracias, lento y asonado. El hombre que era idéntico a mi me extendió un papel, un papel blanco con la letra de un coleguial, un papel que él(suponiendo que él fuera yo)y yo conociamos bien, mi declaración de vida cuando tenía 12 años y escribió mis propositos, ese hombre que miraba con mis ojos hizo un ademán de entregarmelo y extendió su mano, mientras decía "Deberiamos cumplir lo que pone aquí ya ¿no?"....
El dueño de la relojería me miró sorprendido y yo más a él, mi otro yo había desaparecido y ahora un amable anciano con bigote me sonreía mientras decía "Señor, disculpe no le entiendo, nunca he hablado idiomas", miré otra vez el cartel y ahora el mensaje aparecía en un perfecto y átono castellano, me disculpé y salí de la tienda, mientras el hobmre me acompañaba con la mirada, salí...y a mis espaldas se oyó otra vez mi voz ..."Glædelig Jul og et godt nyt år, Jans", me di la vuelta rápidamente esperando encontrar a mi otro yo, pero ahora era el amable anciano el que me sonría burlón...
Me perdí entre las callejas del barrio del Carmen y sin querer pensar más en el episodio pero esta mañana el papel ha vuelto a aparecer en mi almohada...

