Cuento para una noche
Si te empeñas en dejarme sin palabras, timido, abotargado, inmovil desde y para siempre, será dificil, casí imposible que de mis dedos cansados, con la artritis de los años, las palabras nazcan, que se acerquen a ti, flotando, volando.
Las noches de sol brillante, cuando el verano confunde a la luna, y la pide que se esconda, que en vez de hibernar, veranee, las hojas del árbol, se solazan, se encantan con cada rayo, con cada hoja un rayo marida, y se queda a pasar un verano, o una vida. Y las lágrimas de emoción de un niño construyen un mar, un mar de juguete con barcos de papel.
Brisas, no se sueñas, no sé si soñarias, pero esta noche deja que el sol también se acueste en un manto de hierba, que duerma, y que las últimas luces brillen y mueran en tus ojos.
Y ahora me miro las manos cansadas que me piden que pare, que no siga, que duele, que la letra que más duele es la última escrita, que antes de depositarse en un papel, ya se escapa y huye.
Me dices que escriba un cuento, una historia, y no te creas que es fácil tampoco.
Buenas noches, un beso
Será por el momento en que he leído este relato. Será porque mi sensibilidad está a flor de piel. Será porque las cosas, a veces, no salen como a uno le gustaría. Será por eso entonces que has conseguido que una lágrima apareza en mis ojos. Será. LM
LM, gracias por el comentario. Saludos