Saturday, October 11, 2008

Una noche de esas, cerca de noviembre

Una noche cerca de noviembre, cuando todavía el frío no  ha aparecido, pero es imposible salir sin una simple chaqueta, o incluso un abrigo, si eres una persona friolera, una noche de esas, la conocí.

No era una noche especialmente estrellada, ni la luna asomaba especial en el cielo, se podía decir que nada en aquella noche la hacia parecer diferente. Una ligera brisa hacia que refrescara todavía un poco más.

Yo no sabía que esa noche se convertiría en una de las noches más apasionantes de mi larga vida. Ni siquiera era capaz de intuir que detrás de una cara anodina, detrás de una mirada triste, estaba la mujer más extraordinaría que jamás conocí. No sé como apareció en mi habitación, con cualquier excusa, no sé como pero allí estaba enfrente mío. Así la conocí.

Apenas comenzó a hablar, el tiempo se detuvo, las palabras se convirtieron en música, una música se colaba por las rendijas, por las grietas de un cuerpo apergaminado como el mío, las sensaciones y emociones iban dando paso a recuerdos dormidos, olvidados en tendones y huesos demasiado viejos para ser sujetados por músculos ahora rejuvenidos.

Lancé un suspiro, sólo para ser oído, solo para recordarme a mi mismo que esto no era un sueño, que estaba aconteciendo en realidad. Miré un espejo que reflejaba esa luna sosa, y me sorprendí al verme solo, no estaba ella, ese cuerpo encima del mio que estaba acariciando en ese mismo instante, no se reflejaba en el espejo. Me levanto de la cama, y no queda rastro de ella. Pero no estaba dormido, no era un sueño, te lo juro, no puede ser que una de las mujeres más apasionante y apasionada que he podido conocer, no exista en realidad.

Los pies helados, el frio de la noche se transmite del desnudo suelo de marmol a través de mis articulaciones, mi horizonte es blanco, cuatro veces blanco. Solo ese espejo, ese espejo que a través de un pequeña rendija que hace de ventana, captura la luna y de día el sol, sólo ese espejo puebla mi desnuda existencia.

Ahora mi conciencia se reactiva, con el frio de la noche, de una noche cerca de noviembre, es imposible que en esta noche la conociera, hace más de quince años, que no salgo de esta habitación, retiro voluntario, apartado del mundo. sin más compañía que ese espejo que me explica cuando el día se convierte en noche.

Hoy la vida, puede comenzar de nuevo, por primera vez he sentido la necesidad de escapar de este limitado mundo que he construído para mi. Todo por conocerla, aunque sea producto de mi imaginación o aunque no lo sea. Miro al espejo y miro otra vez al hombre anciano en el que me he convertido, pero el espejo no devuelve esa imagen, no, devuelve la imagen de la mujer anodida, que me pide que escape, que no vuelva a esta carcel de mi reclusión personal.

Abro la puerta y salgo corriendo a la calle, en pijama, en una noche cerca de noviembre y el frío aíre me llena los pulmones, me hacen sentir vivo, y me siento en el suelo, mirando la luna y las escasas estrellas que se colocan en hilera en el firmamento, ahora si me parece una noche hermosa, una noche especial, y no solo porque conocí a una mujer especial, sino porque recuerdo que estoy vivo, que puedo continuar y salir.

Era una noche de esas de otoño, y yo estaba en pijama en la calle, no sé me ocurrió una historia mejor para esa pareja de municipales que detuvieron su coche al lado mío.

P.S.  cantan los finalistas de 2008 de factor X-Dinamarca.Vocaloca, es el segundo video,en el canta Katrine, la hermana pequeña de Lars.

Posted by Kenzo Tomochu in 23:05:51 | Permalink | Comments (4)