Saturday, October 25, 2008

Existencia baldía

La noche caía lentamente sobre tus hombros, y cansada te dejabas caer sobre mi pecho, que te acunaba como tierno regazo.

El viento, la lluvía y la oscuridad dibujan esta noche fuera, dentro sin embargo solos tu y yo. Y los dos abrazados, exhaustos en el sillón, con las luces apagadas, sin ganas de nada, de nada salvo de estar juntos.

A lo lejos ruge el mar de otoño, las olas golpean violentas contra el malecón, miras por la ventana pero con la lluvia no eres capaz de distinguir el horizonte. Miro tu espalda, y recuerdo rincones de tu existencia que me resuenan familiares. No recuerdo cuanto tiempo hace que no dormimos juntos, me acerco lentamente y te abrazo por la espalda, en silencio, y atrapo tu cuerpo de siglos dormido, haces un leve ademán de apartar mis manos, pero tus quejas se ahogan envueltas en los lamentos del mar.

La noche pide cama arropada, la casa está húmeda y fría y fuera nada incita a salir, el reloj se come las horas lentamente, y mi cuerpo febril por abrazar al tuyo, por recordar tus cicatrices de tiempos pasados, por tener otra noche a tu lado.

Posted by Kenzo Tomochu in 22:03:24 | Permalink | Comments (1) »