Saturday, November 29, 2008

Una noche eterna

Despacio, muy despacio, las agujas del reloj perceptiblemente casi dirías que no se mueven…tú estás a mi lado, estás a menos de un centímetro, el roce de tu piel, el calor de tu cuerpo, tu aliento en mi espalda, tus palabras de ánimo, de cariño y porqué no decirlo de amor, salen de tus labios y llegan nítidas a mis oídos.

El tiempo pasa tan despacio, que fuera soy capaz de oír como caen lentas las gotas de lluvia, las notas de la noche, el silencio a tu lado, quiero quedarme asi toda una vida, toda la eternidad, deseando que el tiempo pase lento, que las horas nazcan y mueran a tu lado, mientras fuera el mundo se olvida de nosotros, no nos necesita, y sigue con su frenética vida.

Me gustaría que fuera verdad, que cuando mañana amanezca tus palabras cobren sentido, que los sonidos que anoche ambos oímos, son melodía diaría. Quiero, no olvides, quiero, no dejes, quiero…no busques excusas en la luz, lo que anoche eran deseos ahora son anhelos.

Posted by Kenzo Tomochu at 23:17:57 | Permalink | Comments (7)

Saturday, November 22, 2008

Cuando cambia la luz por una oscuridad….

Si esperara por un momento descubrir el más leve sentimiento de emoción en su mirada me hubiera quedado un rato más. Abandoné lentamente el salón, mis pisadas retumbaban en el angosto pasillo, la luz mortecina de las lamparas de las paredes daban un toque lúgubre al momento.

Esperé, deseé una palabra dicha en grito, un “espera”, un “no te vayas”, pero iluso, o infeliz, quién crees que paga a cuenta por tus pecados. Ella estaba ocupada al final de la estancia, riendo, charlando, sin darse cuenta, que yo avanzaba alejándome de su vida. Para mi la fiesta había terminado hacía más tiempo del que esperaba, pero no fui capaz de darme cuenta hasta esta noche.

Salí al vacio, a la calle, sin posibilidad, me senté en la acera, el suelo estaba frío, pasaron unos instantes, unos minutos o a lo mejor un par de años, el frío de la noche se colaba dentro de mi cuerpo, me levanté para marcharme, y una mano se posó en mi hombro, reconocí la suavidad de su mano, no hizo falta nada más.

Las palabras no eran necesarias, nunca fueron necesarias, no existieron entre nosotros. Pero me abracé a ella, otra vez más, sin escapar de la noche, sin huir de ella. La música de la fiesta, escapaba por una ventana, una canción romántica, los acordes de un piano, y antes de darnos cuenta, estabamos bailando en la calle, mientras los coches se detenían a nuestra altura, rugiendo el motor, los semáforos saludaban cambiando aleatorio del rojo a verde. Me hubiera quedado así mil años más. Otra vez más, stuck on the middle with you.

Posted by Kenzo Tomochu at 22:07:48 | Permalink | No Comments »

Wednesday, November 12, 2008

Cierro los ojos apenas por un instante…

Cierro los ojos apenas un instante, lo suficiente para descansar de este lúgubre presentimiento que me atora los sentidos. Cuando abro los ojos nada aparentemente ha cambiado, pero todo semeja diferente.

Levemente sin querer siquiera hacer ruido, para no despertar a la bestia, rozo el borde de la mesa, el tacto de la madera aspera, provoca en mi un desasosegado escalofrío. La nostalgia se pega en mis entrañas, nostalgía como reza el tango, de sentir tu respiración. El corazón, viscera inconformista e independiente, retumba rápido en mi interior, recordándome a cada latido, que el eco de tu voz, se extinguió en esta casa hace años.

Harto de recordarte, lento por escribirte, ansioso de verte, me encuentras parado en la nada más absoluta, nada…

El teclado de este ordenador desde donde escribo, parece cobrar vida propia, uniendo el mismo, letra con letra para formar palabras, palabras que se escapan de una angustia, mirando la pantalla, bebo lentamente y soy incapaz de exhorcizar el pensamiento que me tiene preso. Musito palabras, como un mantra, espero, crujo los dedos, rechino los diente, pero nada pasa en mi interior.

Un cartel que reza, “Cerrado por inventario” cuelga en mis costillas, con una cuerda que se enreda a unos pulmones que a duras penas son capaces de absorber el mínimo aíre necesario. El corazón se descompasa, se confunde y es incapaz de interpretar un adaggio triste sin derramar lágrimas.

¿Preguntas si te quiero? Desde las primeras luces del día, hasta que que se vuelve a acostar la luna solo pienso en ti. Mis dedos huerfanos de tus manos se entrelazan intentando recordar como era estar unido a ti.  Ahora que la pena confunde y estira cualquier recuerdo, tú mirada, limpia y azul se pierde en los lejanos e ignotos recovecos de una mente tan dura y lejana como la mia.

Oscura sensación de pérdida, nostalgias de lejanos palacios de cristal,  ahora abandonados y enterrados por una hiedra verde, que lagrimea hojas al suelo.

Crees que me entiendes, crees por un segundo que puedes saber lo que está pasando en mi interior, las penas nacen y mueren a cada instante, como pústulas infectadas en el cuerpo de un leproso. La risa se encuentra desaparecida, retenida detrás de unos dientes cansados, apretados para no dejar escapar, ni una leve sonrisa, ni un suspiero de amor.

Me despido, tierna niña, deseando que te encuentras bien, acariciando una pared a mitad de pintar, cerrando los ojos, intentando ahuyentar el miedo y los tristes presentimientos del alma. Aullando por un amor perdido, sintiendo una autodestructiva compasión que paraliza y estanca los sentimientos.

Posted by Kenzo Tomochu at 11:10:25 | Permalink | Comments (1) »

Monday, November 10, 2008

Si recordaras…

La mirada que se cruza en el ascensor, no dura más de dos decimas. Suficiente para darte cuenta que es una mujer muy atractiva, escasa para recordar sus facciones. Automáticamente miras la puntas de tus zapatos y jugueteas nervioso con el móvil.

Pero hay algo, más fuerte que tu timidez, que te empuja a volver a mirarla. Un sudor frío aparece de improviso y notas la presión interna, como sí un ser desconocido y extraño fuera poseyendo tu cuerpo, un ser primitivo, intemporal, instintivo, ocupa tu cuerpo y deja pocos resquicios a la  lejana y perdida conciencia, si te miras en el espejo, la única diferencia es un brillo de ojos diferente, con una seguridad animal, alejado del ser pusilánime que eres habitualmente.

Ese nuevo yo, mira sin reparos a la mujer, y descubre su escote, sus largas piernas, la mira sin ningún recato, con deseo en la mirada. Ella al principio, finge arrobarse, con un falso rubor, pero tampoco cede, y devuelve mirada por mirada.

Antes que te des cuenta ambos os estáis besando salvajemente, desgarrando la ropa, rozando con violencia los dos cuerpos, sensuales se estiran, se confunden, comprimen, gritan, y se convierten en uno, un ser atávico y sexual, que reclama su sitio en este mundo correcto y asexuado.

La escena dura no más de unos segundos, o quizás un eterno instante, o mejor,  esta escena está ocurriendo a la vez en este momento, mientras la hermosa mujer, revisa mentalmente que contará en la próxima reunión y distraída mira los números que se muestran en la pantalla y yo miro mis zapatos, y tecleo un mensaje imaginario en el teclado de mi teléfono.

Pero mi otro yo, en otro mundo paralelo está prácticando un ritual sexual con esa mujer salvaje, que se escapa por los poros de la impecable ejecutiva, mientras los dos subimos átonos, discretos, formales en el ascensor.

Si recordaras donde está esa puerta a ese mundo de deseos incabados, de pasiones y desenfreno, podrías abrirla a voluntad, pero no sabes porqué hoy esta puerta se ha abierto y se ha dejado ver.

El ascensor llega a la planta veinte y ambos bajáis, antes de que el trabajo os separé y os envíe a dos oficinas diferentes, la mujer se para delante y te dice, “no estuvo nada mal, ¿verdad?”

Posted by Kenzo Tomochu at 11:38:59 | Permalink | No Comments »

Tuesday, November 4, 2008

descanso.

Queridos amigos,

Os participo de mi decisión de no escribir en un corta temporada en el blog, necesito coger aire nuevo para poder sentir que lo que escribo es parte de mi. Gracias por todos los comentarios, los momentos que dedicais a hojear los posts y espero que este periodo no sea muy largo.

Seguro que os echaré de menos

Un abrazo y un beso

Kenzo

Esta vez no acompañaré con una canción, sino con una historia, que seguramente conozcais, pero que cada vez que la veo relativiza mis problemas…

Posted by Kenzo Tomochu at 18:15:38 | Permalink | Comments (1) »

Sunday, November 2, 2008

Ahora pensando en ti…

Ahora, en este momento, justo en este preciso momento, estoy pensando en ti. Sentado en el porche, con una manta tapando las piernas y viendo como la lluvia empapa el campo. Las gaviotas se paran, se detienen al volar en contra del viento, y las olas rompen fuerte entre las rocas, las grandes mareas de otoño.

Deberías estar contenta, porque pudiendo escoger entre infinidad de pensamientos, he escogido pensar en ti, aunque siendo justo, en sentido estricto no ha sido una elección voluntaria.

Anoche, cuando me acosté, recordé tu última frase, dicha entre dientes, “Para mi es más dificil que para ti”, ahora me doy cuenta que tienes razón.

Marcharte solo por mi, dejar esta maravilla, no poder disfrutar de este otoño lluvioso, el olor de las madreselvas, la hierba mojada, el frío punzando en la cara, la lluvía empapando el pelo. Nadie más, la soledad compartida dejando huellas salvajes por la arena de la playa, mientras a lo lejos los pesqueros van a la búsqueda del bacalao, dibujan siluetas lejanas en el horizonte, como única compañia. Enfrente de mi, has renunciado a todo esto, solo por no compartirlo conmigo.

Ahora entiendo, que aunque me dejas por marcharte con Philippe, para ti debe ser más dificil.

Posted by Kenzo Tomochu at 08:01:12 | Permalink | Comments (1) »