Monday, April 28, 2008

Saturno mon amour


¿Listo para perder la mañana? preguntó ella, mientras Thelonius Monk sonaba en el CD del coche. Mientras se agacha para meter la caratula en la guantera, deja ver, a proposito piensa él, un tatuaje en su muslo. Avanzan por una carretera infinita, y él recuerda la última vez que la acarició, entonces ella no tenía ningún tatuaje, y él todavía estaba casado. 

Pasaron de largo la primera salida y ella se dió cuenta y se lo hizo saber con un pequeño grito, pero él no tenía pensado parar, al menos hasta que se acabara la gasolina y a ella no parecía importarle. Durante un rato ambos estuvieron callados, mientras los árboles bordeaban la carretera provincial, ella cerró los ojos y dormitó.

El recordó cuando eran felices, eran la pareja ideal, sin embargo siempre escondidos, siempre amantes y siempre furtivos. Pero él como Saturno estaba prisionero de un anillo, ahora ya hacía más de un año que se había divorciado y había vuelto a por ella.

La volvió a mirar y lamentó el tiempo que había perdido, ella dormía tranquila, mientras el coche se perdía en la carretera y él apuraba un cigarrillo con la ventana abierta.
Posted by Kenzo Tomochu at 21:41:19 | Permanent Link | Comments (0) |

Saturday, April 26, 2008

Camiseta verde manzana


Un día de estos me voy a emborrachar - respondió Tomás a mis preguntas sobre como le iba la vida.

A Tomás le gustaba echarle la culpa de todo a la mala suerte, sí sonaba una mala canción en la radio, si se acababa el agua caliente antes de ducharse, si no encontraba su camiseta verde manzana, esa que le hacía según sus propias palabras irresistible a las mujeres.

Tomás se había quedado anclado en los diecinueve años, cuando el resto de sus amigos seguimos creciendo, terminamos la universidad, nos independizamos, empezamos a trabajar, nos casamos, nos divorciamos, tuvimos por el camino esperanzas, frustraciones, incluso alguno comentó que era feliz. Tomás no, él seguía levantándose al mediodía, leyendo el jueves y pasando las horas muertas en el banco del Retiro donde conocí a Esmeralda, hace ya veinte años . Todas las tarde, sea invierno o verano baja al parque con una vieja camiseta verde manzana llena de remiendos y agujeros, esperando que ella vuelva a pasar y le reconozca. 

Mientras tanto, sus amigos reíamos a sus espaldas, sabiendo que nunca esa chica inglesa, que apareció un veran por Madrid, volvería a sentarse en un banco al lado de un hombre que dos días después de conocerla había tenido tenido, como decían los médicos una lesión cerebral muy severa, y lo había dejado para siempre estancado en los diecinueve y atado a una silla de ruedas y a una vieja camiseta verde manzana.
Posted by Kenzo Tomochu at 09:16:13 | Permanent Link | Comments (0) |

Tuesday, April 22, 2008

Que dificil...


Que dificil es empezar a escribir esto que te quiero contar. Pero es infinitamente más fácil que decirtelo cara a cara, porque entonces no podría terminar, o a lo mejor tú no me dejabas.

Es tan dificil que abandono mis dedos sobre las teclas esperando que ellos mismos sean capaces de encontrar el camino correcto que enlace las palabras que te quiero decir...

"ty quhero desfe sienbre"
Posted by Kenzo Tomochu at 08:40:23 | Permanent Link | Comments (0) |

Tuesday, April 08, 2008

El Sr. Loe


El Sr. Loe terminó de escribir, en papel verjurado y con fina caligrafía inglesa,...el último poema de Benedetti...se llamaba intimidad,


Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto
no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos
pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno
juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle
una ráfaga
un vestigio
un abrirse y cerrarse
el paraíso...
ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío
quiero que me relates
el duelo que te callas
por mi parte te ofrezco
mi última confianza
estás sola
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser una llama.

Cuando terminó de escribirlo miró el papel y lo rompió en pedazos, escogió uno sin saber porqué y lo abrió, ...sobre éste escribió la siguiente frase "Lo importante no es la cena...es la compañía" y lo metió en un sobre y lo envío esperando que el destinatario supiera descrifar sólamente con unas líneas de que poema se trataba y cuál era el sentido final del mismo, pero también le asustaba que se quedara con las pocas líneas y no intentara profundizar más.

Por si acaso escribió un nuevo papel, lo introdujo en el bolsillo, cogió la botella de vino y se dispuso a salir. El Sr. Loe sonrió mientras cerraba la puerta de su casa.
Posted by Kenzo Tomochu at 23:17:10 | Permanent Link | Comments (0) |