Sunday, March 29, 2009

Tarde de sabado

Miras de soslayo esas piernas interminables, sentadas en la mesa de al lado. Subes con la mirada por el cuerpo de la mujer hasta descubrir una mirada ausente. Encima de la mesa una cerveza a la mitad, y un libro sin abrir.

Una tarde de sábado en una ciudad lluviosa, una tarde sin nada que hacer, nada más que intentar captar la atención de esa mirada ausente.

No es fácil, y posiblemente esta no sea una manera normal de empezar, pero sólo tienes que cruzar los escasos diez metros que te separan de esa mirada.

Fuera la gente anda deprisa, esquivando los cada vez más gruesos goterones de agua, en una desapacible tarde de sábado.Dentro la gente eterniza los momentos, consumen las bebidas lentamente, y dejan pasar los instantes sin ganas de salir, prisioneros a de la lluvia. Ella no parece consciente de nada.

Te acercas y te sientas en su mesa, tan sencillo y a la vez tan complicado. Levántate y anda moderno Lázaro, acercate a ese conjunto perfecto, de piernas, soledad y mirada, no la dejes escapar, ¿puedes confiar en ti?

Posted by Kenzo Tomochu in 08:21:12 | Permalink | Comments (3)