Lentamente
Recogió sus enseres, se levantó del banco del parque y se encaminó a ninguna parte. La cojera se acentúa los días húmedos, perdiendo el equilibrio que necesita. La chaqueta azul que le queda grande, los pantalones raídos y una bufanda por toda pertenencia textil.
Barba rala, mirada azul mar y nariz aguileña, a sus sesenta y pocos años el cuerpo empieza a funcionar un poco peor. Era feliz y lo tenía todo, pero hace tanto tiempo que ya no lo recuerda.
Lentamente sigue caminando, paseando sin prisas, sin tener ningún proposito en su mente, sin tener que esperar nada, sin ninguna decepción en la mirada.
Posted by in 08:28:51