Friday, October 30, 2009

El coraje no siempre ruge…

“Marcos Santallana, ilustre prócer de esta noble villa, ha fallecido a la edad de setenta años, legando todas propiedades a Laura Comas, vecina de esta localidad, y amante amancebada del Sr. Santallana durante los últimos veinte años, fuentes contrastadas citaron a este periódico que era muy posible que el hijo de quince años de Laura Comas, Alfonso, fuera hijo de ambos…”

Alfonso, releía ese recorte de periódico amarillento de vez en cuando, su madre le había dicho que ese pedazo de papel le recordaría siempre de donde venía y quien era. Ahora treinta años más tarde la mitad del pueblo era suyo y la otra mitad trabajaba para él.

Cuando en el pueblo se oyó la noticia de que Juan Lepewosky volvía, supusimos que volvía para reclamar sus tierras, todo el mundo se sintió con derecho a opinar.

Nunca antes alguna causa habia concitado tanta expectación entre nosotros,en un primer momento ya hubo partidarios de su hermanastra, Malena.

Ella era del pueblo, él se había marchado siendo un niño, ella siempre había ayudado a todos, ella no tenía ese apellido impronunciable, él nunca se había casado, ella ya tenía dos hijos, en fin había muchas diferencias entre ambos…

Malena se miró en el espejo, todavía era guapa, se sentía mujer, la vuelta de Juan le había dado la vida de nuevo, volvería a pelear, volvería a ser la muchacha luchadora de su juventud, buscó en el armario algún vestido que le quitará el aspecto austero con el que se castigaba desde hacía más tiempo del que recordaba…ella se había casado muy joven, quizás demasiado, su marido Alfonso Santallana, un buen partido, como habia dicho su madre, era mayor cuando se casaron, él casi le doblaba la edad…bajó un poco la mirada hasta encontrase con una foto suya de niña, en brazos de su madre, la segunda mujer de Juan Lepewosky padre…

…pero Malena nunca conoció a su padre, cuando su madre conoció a Lepewosky padre ella tenía cuatro años, y su hermanastro Juan era dos años mayor que ella. En cuanto murió Lepewosky, los parientes de Juan se lo llevaron para darle una educación acorde con la posición de la familia Lepewosky, dueña de grandes fábricas en el norte.

Los Lepewosky siempre repudiaron la decisión de casarse con una desconocida que además tenía una hija pequeña. En fin que cuando Juan padre murió, la familia se llevó a Juan hijo que ya era un chico de catorce años, al norte, a la cuna de la familia. Nunca le volvió a ver,¿cuanto tiempo habia pasado?, casi treinta años, y ella se volvía a ver como la niña de entonces…

Esa tarde estaba invitada a la reunión social en casa de la señora de Aguirre , cuatro damas de la alta sociedad de la región, pastas, té, algo de anís y sólo un tema de conversación : Juan Lepewosky y su vuelta.

La señora Aguirre comenzó con su tono cansíno a opinar:

“Malena, tu madre era la albacea, y tu eres la heredera legal, los Lepewosky renunciaron a las tierras al llevarse al hijo, las tierras son tuyas, nada podrá hacer aunque vuelva con mil abogados…”

Malena, sonría entre sorbos de te, las tierras, que poco le importaban las tierras…sus recuerdos, esa noche hace treinta años, Juan y ella, ella y Juan, y una promesa, “Malena, me voy, pero te prometo que algún día volveré por ti…”

…las tierras ¿a quién le importaban las tierras?….

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Thursday, October 22, 2009

Mi amigo…

(escrito por GME, hoy es su cumpleaños….felicidades!!! un beso)

Mi amigo es uno de esos principes sin reino que corren por ahí esperando que los beses para transformarse en sapo. Lo entiende todo al revés y por eso me gusta tanto. La gente que piensa que lo entiende todo a derechas hace las cosas a izquierdas , y eso, viniendo de una zurda, lo dice todo. Me mira y se cree que no le veo. Imagina que me evaporaré si me toca y que, si no lo hace, se va a evaporar él. Me tiene en un pedestal tan alto que no sabe cómo subierse. Piensa que mis labios son la puerta del paraiso, pero no sabe que estan envenenados. Yo soy tan cobarde que, por no perderle, no se lo digo. Finjo que no le veo y que si, que me voy a evaporar.

Mi amigo es uno de esos principes que harian bien manteniendose alejados de los cuentos y de las princesas que los habitan. no sabe que es el principe azul quien tiene que besar a la bella durmiente para que despierte de su sueño eterno, pero eso es porque mi amigo ignora que todos los cuentos son mentiras, aunque no todas las mentiras son cuentos. Los principes no son azules y las durmientes, aunque sean bellas, nunca despiertan de su sueño. Es el mejor amigo qu enunca he tenido y , si algún día me tropiezo con Merlín, le daré las gracias por haberlo cruzado en mi camino

Posted by Kenzo Tomochu at 07:48:25 | Permalink | Comments (5)

Sunday, October 18, 2009

Todavia la quería

El tacto de sus manos me recordó mi pasado, manos suaves de franca complicidad. Después de saludarnos con un apretón, se sentó a mi lado.

No hablamos en un rato, quizás por timidez, quizás por cobardía, los dos estuvimos mirando la pared blanca y el cartel  que indicaba silencio. Por una torpeza de la recepcionista del hospital, ambos estabamos aqui, pero quizás la torpeza fuera de Anne no haber borrado mi teléfono de su agenda, por haber mantenido mi teléfono como contacto en caso de emergencias.

En cualquier caso, allí estabamos sus dos maridos, yo con el prefijo de ex delante y Claus como vigente titular de la plaza. El pronóstico era estable dentro de la gravedad, el coche había chocado de frente contra un camión que había perdido el control.

En las tres horas que habían pasado, había llamado a Claus, había repasado varias veces la última vez que hablé con ella, pensando ahora  sí de verdad, si esa sería la última vez.  Ahora que ella había salido del peligro, mi presencia en el hospital era innecesaria, me despedí de Claus y deseé lo mejor para ambos. 

Fuera llovía,  siempre llueve en Copenhagen cuando las cosas tienden a irme mal. Conté las monedas del bolsillo, tenía coronas suficientes para un café en el seven eleven de Torvegade.

Me senté en el banco de al lado del canal asustado por descubrir que todavía la quería.

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Tuesday, October 13, 2009

descubrete…

El pelo despeinado, barba rala, ropa desmadejada, sentado en un noray del puerto, esperando su destino, tras la última silueta de un barco que se aparece tras el horizonte.

Nadie se conforma con su destino, quizás él si, quizás él no espera nada más que encontrar la razón por la que vive desde hace años.

Si descubre que ese barco no atracará en el puerto caerá en la profunda desesperación, pero eso es algo que sólo sabrá dentro de aproximadamente un hora.

Mientras tanto, todavía puede creer en algo, todavía tiene algo de confianza en si mismo. Si fuera capaz de levantarse ahora, henchido de esperanza como está ahora mismo. Si fuera hacia el futuro, si pudiera, pero esa pequeña ventana a la esperanza, se cerrará en poco tiempo…gritale, dile que se levante, que se vaya…

Posted by Kenzo Tomochu at 21:48:57 | Permalink | No Comments »

Monday, October 5, 2009

Rompesueños

El día amaneció lluvioso, y el olor a hierba mojada se mezclaba con su perfume, tan cerca como estabamos los dos. Nos quedamos debajo del paraguas sin movernos, por no mojarnos, sin hablar por no discutir, los dos con todos los músculos de la cara demostrando la tensión que ambos sentiamos al volvernos a encontrar.

Es curioso que dos personas que no pueden convivir en el mismo país, se encuentren confinados en los límites de un paraguas, atrapados por la lluvia incesante. Hubo un tiempo que la deseaba desde la salida del sol hasta que ambos caíamos rendidos al anochecer, exhaustos de tanta felicidad.

Pero como pasa en la realidad, la vida nos sobrepasó a ambos, y después de un tiempo nuestra relación se rompió y todo se tornó reproches, discusiones y noche sin dormir.

Hoy estamos los dos esperando bajo el mismo paraguas, a que un amable alemán cincuentón que quiere comprarnos nuestra casa, aparezca, es lo último que nos une, el último sueño que tuvimos los dos,
una casa en el campo, dónde disfrutar de nuestra vejez que nunca llegará en plural a nuestras vidas.

Hace ya un rato que deseo que este alemán no aparezca, y poder volver a tener una excusa para estar otra vez con ella.

Posted by Kenzo Tomochu at 22:32:26 | Permalink | No Comments »