Thursday, December 06, 2007

Las lágrimas huelen a limón amargo y sal...


Las lágrimas me huelen a limón amargo y a sal, el miedo me sabe a cebolla, lentamente voy bajando las escaleras, detrás de mi se quedan todos mis recuerdos y tus olores.

Prometiste que volverías, que otra vez entrarías por la puerta con el vestido de gasa, el pelo suelto, tu olor a melocotón...tus pies descalzos, tu andar de gato, el suelo frío...cuando cerré la puerta, los momentos se volvieron de repente, tu imagen, el frío, el sabor del limón al besarte ¿Nunca volviste?

Durante un año estuve desgranando momentos de esa noche en mi cabeza, mis manos recorrían tu cuerpo invisible, por la noche tumbado en el suelo intentaba atrapar tus pisadas, y recordar ese momento mágico.

El frío del suelo no me dejaba pensar en otra cosa que el sabor del limón, en tu cara, en tu voz, y en tu sonrisa, durante todos días he soñado contigo y pensado en ti
 
¿Es que no me has echado de menos? Ahora nada me importa, ahora ya sé que no vas a volver, y las lágrimas me huelen a limón amargo y sal

(esta historia comienza en  http://espumosos.blog.com y se títula el equilibrista y los bigotes del gato)
Posted by Kenzo Tomochu at 17:21:46 | Permanent Link | Comments (0) |
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