Un hombre puede fortalecer su caracter, pero nunca perderá su mediocridad...
Gritó dos veces, pensando que asi se le oiría mejor...pero solo demostró su torpeza
Golpeó la puerta queriendo mostrar su ira pero todos se rieron de él...
Al final no pudo encontrar ni la manera y la profundidad de mensaje que los demás esperaban de un líder de su supuesto carisma.
Decepcionó a muchos, pero lo que más le dolió es defraudarse a si mismo, y sentirse tan vacio...pero asi había sido durante mucho tiempo....y cualquier atisbo de mejora había sido en balde...nunca sería capaz de liderar a aquellos impetuosos jovenes...
Cuando finalmente se sentó en la silla y dejó a los demás hablar, se dió cuenta que nunca sería capaz de alcanzar la altura intelectual del debate que estaba presenciando...
Se dejó caer sobre el respaldo de la silla, empequeñeciendo cada vez más a los ojos de los demás, hasta casi convertirse en una mota minúscula de polvo...y lo peor para él es que nadie le echo de menos.

