Sunday, December 23, 2007

Y de repente se acabó...


Supe que todo había acabado cuando se acercó, desde lejos ya un simple gesto de su cara la delataba...cuando llegó a mi lado, sus ojos miraban al suelo, su boca se cerraba nerviosa, y la nariz le aleteaba nerviosa. Sabía que mi oportunidades se desvanecían, a cada inspiración de su nerviosa nariz.

La abrazé, con fuerza, con amor, la cogí de la mano y la besé la mejilla, no había porqué hablar, ni porqué obligarla a que me tuviera que explicar sus razones...la volví a abrazar fuerte y me marché...ella se perdió en el horizonte, mientras mis piernas corrian todo lo rápido que podían. Ella se llamaba Susana, yo me llamaba como hoy, pero era más joven quizás demasiado...

Dos años más tarde volví buscando cualquier rastro de ella, y sólo encontré un árbol con su nombre, sólo encontré una piedra roja...me comí un helado en la heladería donde ibamos juntos, pero ella no apareció...

Se llamaba Susana, y a veces pienso que era producto de mi imaginación...cuando visito ese mar tan tranquilo, la añoro y sin embargo la recuerdo sin nostalgia...
Posted by Kenzo Tomochu at 22:53:21 | Permanent Link | Comments (0) |
Comments
Write a comment