Wednesday, February 06, 2008

Un hombre normal


El diferenciaba entre dos tipos de hombre, el tipo de hombre al que le gustaba las películas de Charles Bronson y el tipo de hombre que sabia cocinar y era capaz de llorar. En su mundo no había términos medios, y se vanagloriaba de ello Se levantó de la cama y miró de soslayo las interminables piernas de la mujer que todavía dormía en su cama. Nunca habia sentido la necesidad de compararse con otros, y nunca había amado a una mujer más de una noche. 

Se habían conocido la noche anterior, apenas habían cruzado un par de frases y él la había convencido para cambiar de bar, sabía que si la llevaba al Zipango, ella sería suya, como habían sido suyas un buen número de mujeres. El Zipango era un bar que tenía su propia atmósfera- las paredes oscuras, grandes cortinas de un verde indefinido y un barman que preparaba los mejores dry martini de la ciudad.

Miró el reloj, todavía era temprano para despertarse y más en fin de semana. Fuera en la calle el viento ululaba y la lluvia golpeaba violentamente la ventana, y la oscuridad todavía reinaba en esa madrugada de sábado a domingo.

Encendió un cigarrillo, y vío su cara reflejada en la ventana, no le gustó lo que vió, un hombre en sus 40 e intentando rejuvenecer cada noche, con cada mujer, con cada dry martini que compartía. Pero en esta noche de febrero, la cabeza le estallaba y el corazón le recordaba que hubo una temporada en la que el hombre tuvo sueños y esperanzas.

Apagó el cigarro y se volvió a la cama, la mujer semidormida se abrazó a él, y él pensó que por lo menos hasta el amanecer podía sentirse como una persona normal.

Posted by Kenzo Tomochu at 23:25:50 | Permanent Link | Comments (0) |
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