Entretenimiento
El niño apiló las piedras en un montón, no era un gran montón de piedras pero él se sentía contento de que ese montón de piedras era solo de él, estaba en la playa el sol le quemaba la cara y las olas rompían justo a sus pies.
A los siete años no se debe esperar más de la vida, pensó el niño hecho hombre, mientras recordaba ese momento.Encendió otro cigarrillo, mientrás la megafonía del aeropuerto anunciaba el retraso de su avión.

