La leyenda de Jane
Cuenta la leyenda que Jane pasa siempre por delante de Louvre, para mirar desde una ventana la “Victoria de Samotracia”, para recordar lo que ella siempre quiso ser, una niña estatua, y permanecer inmóvil y ajena a todo y todos. Aunque después va al barrio latino a bailar salsa, la paradoja de la estatua bailarina.
Cuantas veces tienes que pasar delante de alguien o de algo para considerarlo familiar, cercano, incluso que está hecho para ti
Yo nunca sentí esta sensación antes, ahora que estoy en su universo de mariposas y flores, de colores y sonidos, de palabras y ruidos, ahora sé que hay un sitio que parece que esta hecho para hablar, para soñar, para olvidarse de que existen los problemas, para compartir...
Entra despacio, para que el guardián no se dé cuenta, y sonríe al entrar porque cuando estés dentro, te darás cuenta que ya estabas allí, incluso antes de entrar.
Cuando pases de la puerta, y si te repones pronto de la impresión, la descubrirás a ella, la niña estatua, el centro de este universo de lo familiar y lo cercano, de la complicidad, de la amistad.
No dejes que su belleza te asuste, deja que comience a hablar, desde este momento sabrás que es verdad que siempre estuviste allí, que los sueños es cierto que existen. Ella los dibuja, los inmortaliza en sus muebles, mil sueños en una silla, mil deseos en la cómoda.
Pero eso sí, en este universo tienes que escuchar para descubrir, tienes que mirar para recibir y tienes que abrazar para comprender.
Si, querido amigo yo estuve allí, o quizás solo lo soñé, pero si es así me gustaría que de vez en cuando este sueño tan agradable, tan cercano, tan familiar volviera a mí y volver a sonreír al guardián y tocar, abrazar y escuchar a la niña estatua.
“Una cosa diré, nunca dejes de hacer lo que tu corazón te dice”, así se despidió la niña estatua, cuando se desvaneció ante mis ojos. ¿Fue un sueño? No lo sé, pero todavía tengo su tacto en mi mano, su risa en mi cabeza, y su amistad y cariño en mi corazón.
Cuenta la leyenda…que existe una cómoda en una casa de Francia, diseñada por Jane Allaire, que dentro de uno de sus cajones tiene estos párrafos que has leído, escritos a mano pincel contra madera…


Es el comienzo maravilloso de un cuento.Sabes que Nike toma su logo en honor del ala de esta estatua ? HG (Comment this)
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recordaba vagamente lo de Nike, pero no en e momento de escribirlo...si quieres saber más de Jane puedes encontrar en el otro blog...pon el la busqueda "Jane" y veras más historia de la niña estatua. (Comment this)